Hillary Clinton mantiene una ventaja de 5 puntos sobre Donald Trump en un hipotético enfrentamiento electoral con el candidato republicano favorito, pero esos resultados ocultan grandes diferencias en los niveles de apoyo a través de grupos claves en el electorado.
Al comenzar el análisis de las elecciones generales de 2016, la demografía será cada vez más importante para determinar quién va a ganar. Los análisis a continuación se basan en los resultados de la última encuesta semanal de seguimiento NBC News | SurveyMonkey realizada en internet desde el 2 de mayo hasta el 8 de mayo a 12.714 adultos, incluyendo 11.089 votantes registrados.
En momentos en que la campaña de Trump se enfoca en derrotar al candidato demócrata en noviembre, los datos de nuestra última encuesta muestran que también podría tener que concentrarse en mejorar su posición con varios grupos clave de votantes.
A Clinton, que ha dominado a Sanders entre los votantes no blancos durante todo el ciclo de primarias, le sigue yendo muy bien contra Trump entre estos votantes en una hipotética batalla electoral.
Entre los votantes negros ella le ganaría a Trump por el 86 por ciento frente al 9 por ciento, una brecha de 77 puntos. Clinton también gana entre los hispanos por amplio margen, el 61 por ciento frente a 28 por ciento para Trump.
Trump ganaría el voto blanco por 52 por ciento frente a 41 por ciento para Hillary. Los 11 puntos de ventaja entre los blancos se comparan favorablemente con los resultados de las elecciones generales de 2012, cuando el republicano Romney venció a Obama por 59 por ciento frente a 39 por ciento en ese grupo demográfico.
También hay una importante brecha de género este ciclo electoral, y Clinton supera a Trump por 19 puntos entre las mujeres, mientras que Trump lidera entre los hombres por un margen de 11 por ciento.
Las mujeres han sido por lo general fuertes partidarias de los últimos candidatos demócratas. En 2012, Obama venció a Romney entre las mujeres por 11 puntos, pero los datos de la muestra más reciente de la encuesta de seguimiento semanal de la elección muestran que el margen es aún mayor en este momento para los comicios de 2016.
El género parece ser clave para esta carrera electoral, y Clinton y Trump ponen el tema en la delantera y el centro de sus campañas.
El examen de los electores por nivel de educación e ingresos es importante ya que ambos son predictores clave de si alguien va a votar. Las personas con niveles de educación superior, por ejemplo, están históricamente correlacionadas con una mayor probabilidad de votar. Clinton supera a Trump 51 por ciento a 41 por ciento entre los que tienen un título universitario.
Trump acaparó titulares después de ganar el caucus republicano de Nevada en febrero cuando dijo que amaba a los “poco educados". Nuestros resultados sugieren que ellos lo aman también, pues entre aquellos con un título de secundaria o menos Trump aventaja a Clinton por 3 puntos, 48 por ciento frente a 45 por ciento.
Entre las familias que tienen ingresos inferiores a $ 50,000 anuales, a Clinton le va significativamente mejor que a Trump. Aunque hay muchas teorías de que la gran popularidad de Trump se debe al apoyo entre las personas de bajos ingresos, los votantes de la clase trabajadora, datos de la encuesta de esta semana indican que Clinton es la candidata preferida en los hogares de bajos ingresos en general, con una ventaja de 19 puntos.
La edad también ha sido un factor especialmente significativo en el lado demócrata en las elecciones primarias de este año y probablemente tendrá un impacto en el resultado de la elección general.
Aunque Sanders ha contado con el apoyo incondicional de los votantes más jóvenes durante la temporada de elecciones primarias, los votantes menores de 45 años -independientemente de la afiliación partidista- favorecen a Clinton por un margen de 18 puntos. Trump la aventaja en mayores de 45 años por 3 puntos, 48 por ciento frente a 45 por ciento.
En una elección general, la clave para ganar es conseguir que los grupos que apoyan tradicionalmente un partido salgan a votar. Sin embargo, la elección general de 2016 es un poco más impredecible que las pasadas, y puede resultar que a Trump le vaya mejor o peor con esos grupos que a un candidato republicano más tradicional.
Seguiremos cómo cambia el apoyo entre los grupos clave a través de los próximos 6 meses, hasta el 8 de noviembre.

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